Llego el momento en que yo miraba como mi mano se tambaleaba con la copa, me sentía aturdida de todos los sentidos, escuchaba la voz de esa vieja amiga que había encontrado en ese bar., pero lo que decía no tenia ningún sentido para mi en ese momento, yo estaba concentrada en mi ebries…
Creo que ella se percato que yo hacia caso omiso de lo que me decía; no se si por interés o buena persona, me dijo:
-Vamos a un lugar mas tranquilo para que se te pase lo mal que estas. Sin poder decir ni una sola palabra me tomo de la mano, y yo no me opuse, estaba demasiado ebria para todo.
Ella no es de aquí, y se estaba quedando cerca, en un hotel que esta a 5 minutos de mi casa, que oportuno.
Llegamos al lobby y recuerdo que el recepcionista coqueteaba con ella, Miriam. Ella por supuesto, le hacia modos para que no sospechara y se viera tan raro que entrara a su habitación con una chava que apenas se podía sostener con fuerza propia.
Recuerdo que al entrar a la habitación, lo primero que hice fue llegar al baño, arrodillarme frente a la taza y vomitar; Miriam entro después de mí y me recogía el cabello mientras yo hacia mi gracia… al terminar ese show, me dijo que me metiera a bañar, yo le obedecí, confiaba en ella... aunque pasaran muchos años sin vernos.
Cuando salí del baño, me sentía mejor, menos mareada y mas cuerda; me quede en toalla.
Pasaron unos minutos y pedimos comida y una botella “Azteca de Oro” para ser mas exacta, la tomábamos al natural y directo, como dos personas que sabian tomar y tenían esa cultura de cambiar los hielos cada que se servia otro trago. Realmente me sorprendió, porque cuando niñas yo no había tenido la menor idea que compartiríamos un trago y algo mas….
Entre platicas de viejos amigos, carros, tíos, lugares, escuela, trabajos...y la de ley... ¿Qué fue del amor y tu? Fui yo la primera en preguntar, por que ya era demasiado no haber tocado ese tema desde el bar.
Ella contesto de una manera que jamás me hubiera imaginado:
-Raquel, te acuerdas de Jayra?
-Si, que hace poco parió, no?
- …. Si, pues ella fue mi primer y único amor, por el que todavía lloro. Y de sus ojos empezó a salir esa lagrima que guardamos todos los seres humanos para esa ocasión especial, esta era esa.
- Miriam, como? Tu eres gay? No pareces y en cambio ella si; pero salio embarazada.
-Para que veas lo que hace la familia, la mía no me acepto y salí adelante sola, obviamente con la ayuda de mi hermano y nada más; sin embargo soy feliz aceptándome tal cual como soy y también fui feliz con ella.
Después de estas palabras la plática fue un review de esa historia de amor.
Cuando me di cuenta, ya llevábamos varias copas, y la botella parecía que se evaporaba por el mismo ambiente que nosotras habíamos creado.
No falto la música, así que empezamos a tontear; en una de nuestras demostraciones de bailarinas profesionales nos tiramos a la cama y quedamos cara a cara, y ella me beso; después del beso lo único que pude hacer fue sonreír y reír, ella compartió el gesto. Me levante y fui al baño y me eche agua en la cara, mientras me mire al espejo pensaba en toda nuestra platica, era tanto lo que pensaba que me senté en la taza, puse mis codos en las rodillas y mi cara apoyada en mis manos. Entonces, al ver mis rodillas y sentir algo de frió, recordé que no estaba en condiciones de volver a la cama así, y ni mucho menos por lo que había pasado. Pero ya era tarde; ella tocaba la puerta.
-Hey, mujer, estas bien? No te has caído de nuevo o si?
-Si, estoy bien, salgo, espera.
-Y si mejor te acompaño ahí dentro. Abrió la puerta y paso; parecía que sabia lo que pensaba…
Ahí dentro, ella me beso por segunda ocasión y yo no se si estaba tan ebria como para evitarlo, o si era lo que realmente quería, pues yo me deje.
Entre caricias y besos nos fuimos a la cama, yo por mi estado me acosté totalmente, pero ella se quedo de lado, de tal forma que pudiera seguir besándome y tocándome, ella tenía mas libertad de movimiento que yo.
Yo seguía en toalla, ya habían pasado como 10 minutos entre besos y excelentes caricias, sin nada intimo, solo las partes que haces que te pongas de humor …
Mi toalla me traicionaba y se movía mas de lo esperado, así que ella aprovecho y metió su mano por debajo de ella, fue directo a mi panza, y como esperando la autorización se quedo ahí por un rato, hasta que yo le correspondí con un beso mas apasionado y ella entendió que podía ir mas allá. Encontró mi seno izquierdo y lo rozaba de tal manera que me erizo por completa, era un momento tan sincronizado, sabia que hacer y como hacerlo, cuanto durar; después paso toda su mano por mi lateral izquierdo hasta llegar al muslo y recogerme más, me pego hacia ella y ……

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