Siempre me he sorprendido por los regalos que la vida y alguien supremo me han ofrecido; tan solo para ser veliz conmigo mismo, siempre me han robado el ultimo y mayor pulso, nunca entenderé por que otros ojos y manos me buscan de una forma que por veces me atemoriza, porque yo no soy alguien que merezca tremendo sacrificio, los errores se cometen y dejan marcado el tiempo y vida de los sueños; tan solo limites.
La vida me sorprende.. Los sueños me sofocan. Los límites me retan …. Estoy lista, ya no quiero sueños, limites, objetivos, ni vida; agradezco, amo, recordé, viví y domine, solo yo sé lo que noche tras noche escondí, cada reflejo de este falso espejo de este mundo gris ya lo ofrecí; es la abstinencia de ti (ello).
No queda nada dentro de mí, como vivir sin un color más que el gris, en este lienzo blanco, tan luminoso se torna que me ciega por minutos, cada que trato de mirar a los ojos de este castigo.
Vuelve a mí la pared donde azoto la cabeza de mi amiga, recuerdo como su sangre corría por sus dedos y su mirada ya muerta, pero fija a sus ojos se clavaban, aun parecía que preguntaba cómo fue que su sangre estaban en esas manos.
Yo siempre te recordare, tal vez coincidencia que mis manos tuviesen un arma en el lugar y momento menos adecuado, pero ya es diciembre, ya noviembre paso.
La luna del color del carmín, rachas de alcohol y drogas, me hicieron entender que para estar bien te necesito aquí, sin patrones ni estándares… tan indefensa estoy, me falta voluntad para recordar el comino a la salida; las risas, fiestas y alegría, a mi alrededor me desconcentran, mi mente te llama, mi corazón te odia y mi alma te acompaña …
Que hago a la deriva? Sin armas y desprotegida …
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